Cómo ahorrar energía con el aire acondicionado

Ahorrar energía con el aire acondicionado

Aunque nos encontremos lejos del verano (saludamos a todos nuestros amigos de América Latina, que estarán en verano), es importante saber una serie de consejos sobre cómo podemos ahorrar energía y dinero incluso con el aire acondicionado, y más aún cuando quedan pocos días para que se haga oficial la subida de la luz que encarecerá nuestros recibos anuales en más de 50 euros…

Ahí van una serie de consejos, trucos y recomendaciones:

Compra equipos eficientes

En el caso de que no dispongas aún de aire acondicionado, tu primer paso será la compra del equipo.

Lo más importante es fijarse en la etiqueta energética. Los aparatos con etiquetado clase A (si puede ser A++ mucho mejor) son los más adecuados, consumiendo hasta un 50 % menos que los demás.

Un buen modo de averiguar cuánto consume un determinado aparato antes de comprarlo es entrar al buscador específico de IDAE: www.idae.es/index.php/mod.buscador/mem.fbusquedaAires/relmenu.159, donde colocando la marca y el modelo se accede a todos los detalles energéticos del aparato, incluyendo el etiquetado.

Calcula el espacio

Calcula cuántos equipos deberás instalar de acuerdo a la cantidad de metros cuadrados que desees enfriar. No pretendas que un solo aparato de aire refrigere varias estancias, porque de esa forma consumirá más electricidad y desgastará al equipo. Un solo aparato puede ser útil para una estancia amplia, inclusive cuando se trata de dos plantas, pero si la vivienda está muy compartimentada necesitarás comprar más de uno.

Acuérdate de apagarlo

Se trata de una costumbre elemental que muchos olvidan. No dejes encendido el aparato si sales de casa o si te vas a dormir. El equipo enfría con rapidez y además sus efectos perduran. Puedes apagarlo un rato antes de acostarte para un mayor ahorro.

Algunos equipos de última tecnología tienen mecanismos de ahorro energético que detectan si no hay nadie en las habitaciones, desactivándose automáticamente.

Regula la temperatura

Regula adecuadamente la temperatura de la estancia, manteniéndola entre los 22º y los 25ºC. De esta forma no usarás a fondo el equipo, gastando más dinero y limitando su tiempo de vida. Según aumente la humedad, será necesario reducir la temperatura para mantener la misma sensación térmica. La temperatura recomendada en los meses de verano es de 25º C, aunque el Ministerio de Industria ha colocado todos los aparatos de aire acondicionado de sus dependencias a 24 º, establecida así como temperatura “oficial” para el verano.

Una diferencia con la temperatura exterior de más de 12º C no es saludable y, además, por cada grado que disminuya la temperatura el aparato consumirá un 8% más de energía.

Aísla adecuadamente la casa

Para evitar las pérdidas y  ahorrar energía con el aire acondicionado, es útil aislar adecuadamente la casa, sobre todo teniendo especial cuidado en las aberturas.

Otro punto importante es utilizar toldos, cortinas y persianas que puedan reducir el calentamiento de la vivienda, impidiendo que la radiación directa del sol llegue al equipo. El consumo de energía puede reducirse hasta en un 30 % si se evita la entrada excesiva de calor. Coloca el aire acondicionado lejos de fuentes de calor como las bombillas o los electrodomésticos.

La importancia de ventilar

Ventila la casa en las primeras horas de la mañana y en la noche, a fin de evitar el calentamiento excesivo de las horas en las que se registran mayores temperaturas. De igual modo, evita abrir frecuentemente puertas y ventanas en la estancia en la que esté funcionando el equipo.

Limpia regularmente el equipo

Los filtros de los aparatos de aire acondicionado suelen obstruirse con el polvo y la suciedad de todos los días, mermando considerablemente su rendimiento. Es importante limpiarlos una vez cada dos semanas, o una vez al mes como mínimo, a fin de reducir el consumo. También es importante comprobar que el aparato no tenga pérdidas de líquido refrigerante.

Calcula la humedad Además de la temperatura, es importante regular correctamente los valores de la humedad. Según los consejos de IDAE, los valores deben situarse entre el 40% y el 60%.

Ah, y no te olvides de que también puedes seguir ahorrando en calefacción en invierno.

Imagen por ognjen75